En su reciente entrevista en el programa Atención Obras de RTVE, Jesús Carmona presenta Tentativo no solo como un nuevo espectáculo, sino como una declaración de intenciones: volver al origen del impulso creativo.

El bailaor y coreógrafo, que estrenó la pieza en el Centro Danza Matadero, sitúa este nuevo trabajo en un momento de cambio personal y artístico. Tras explorar territorios más oscuros y complejos en obras anteriores, ahora se reconoce en un lugar distinto: “más consciente” y con mayor solidez en sí mismo.
Pero lo verdaderamente relevante no es solo el punto de llegada, sino el camino. Tentativo nace de una necesidad muy concreta: revisitar al creador que fue hace más de una década, cuando crear no respondía a estructuras ni expectativas, sino a una urgencia interna.
De ahí el propio título. Como explica el artista, “Tentativo es sinónimo de prueba, de fallo, de error, de acierto”. Y esa idea se convierte en el eje del espectáculo: mostrar el proceso, no esconderlo.
Lejos de la perfección cerrada, la pieza invita al espectador a presenciar el ensayo, la construcción, incluso la imperfección. Un gesto poco habitual en escena que transforma la experiencia en algo más cercano, más humano. Como apunta el propio equipo artístico, se trata de hacer visible cómo nace una idea y cómo se convierte en movimiento.
Otro de los pilares de la obra está en lo que Carmona denomina “paisajes reales”. No se trata de lugares físicos, sino emocionales: recuerdos, vivencias, estados que cada intérprete lleva consigo y que se comparten en escena. Amor, incertidumbre, dolor… materiales invisibles que el cuerpo traduce en danza.
El resultado es una pieza abierta, donde cada espectador puede construir su propio significado. Una obra que no busca imponer una lectura, sino generar experiencia.
Con Tentativo, Carmona no solo presenta un nuevo espectáculo. Plantea una nueva forma de mirar la creación: más honesta, más expuesta y más cercana al error como parte esencial del proceso.
Porque, en el fondo, quizá crear no sea otra cosa que eso: probar, fallar… y seguir bailando.